Un estudio de la consultora internacional S3 Transportation establece que el combustible explica entre el 25% y el 30% de la estructura de costos del transporte público en Bolivia, mientras que el 70% corresponde a gastos fijos y operativos, en un contexto de rechazo del sector del transporte a los nuevos precios de los carburantes.
La Paz, 20 de diciembre 2025 .– Un estudio elaborado por la consultora internacional S3 Transportation determinó que el combustible tiene una incidencia limitada en la estructura de costos del transporte público en Bolivia, representando aproximadamente el 30% del total, frente a un 70% asociado a gastos fijos y operativos.
El investigador Álvaro Mérida explicó que, de acuerdo con el funcionamiento de las rutas y líneas en distintas ciudades, el peso del combustible dentro de los costos totales presenta una variación de entre el 25% y el 30%. El relevamiento fue realizado en tres ciudades capitales del país.
El informe se da a conocer en un escenario marcado por el rechazo de los choferes a los nuevos precios del combustible. Según el estudio, aunque el combustible es un componente relevante para la operación diaria, no constituye el principal factor de costo del servicio de transporte.
De acuerdo con los datos presentados, la mayor carga económica se concentra en obligaciones permanentes y en gastos necesarios para el mantenimiento de los vehículos, aspectos que no dependen directamente de las variaciones en los precios de los hidrocarburos.
Mérida detalló que entre los costos fijos se incluyen pagos obligatorios como el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) y los impuestos, mientras que los costos operativos abarcan insumos como lubricantes, cambios de aceite, filtros, frenos y neumáticos, que requieren reposición periódica. En términos generales, estos componentes representan alrededor del 70% del total, dependiendo del tipo de vehículo.
Este contexto coincide con la reciente actualización del precio de la gasolina especial, que fue fijado en Bs 6,96 por litro en el marco del Decreto Supremo 5503 de emergencia económica. Según reportes posteriores a la aprobación de la norma, los nuevos precios regirán por un periodo de seis meses.
A pesar del ajuste, el costo de la gasolina en Bolivia, medido en distintos tipos de cambio, se sitúa entre 0,70 y 1 dólar por litro, manteniéndose entre los más bajos de la región.
