La ceremonia fue presidida por Giovanni Arana, quien también bendijo el lugar del accidente como acto de acompañamiento a las familias afectadas.
El Alto, 1 de marzo de 2026 .– El obispo de la Diócesis de El Alto, Giovanni Arana, presidió una misa en memoria de las 22 personas fallecidas en el accidente del avión Hércules C-130. La celebración religiosa se realizó en la ciudad de El Alto y tuvo como finalidad acompañar espiritualmente a las familias y a la comunidad tras el siniestro.
Durante la eucaristía, el prelado bendijo el lugar donde ocurrió el accidente y elevó oraciones por el descanso de las víctimas. En su homilía, transmitió un mensaje dirigido a los familiares y asistentes.
“No tengan miedo. Hoy Jesús también se acerca a este lugar, nos toca, nos habla y nos dice: ‘No tengan miedo, yo estoy con ustedes, yo he vencido la muerte’”, expresó.
Asimismo, pidió que la celebración sea un espacio de consuelo y fortaleza para quienes atraviesan el duelo.
“Que esta eucaristía sea consuelo para los que lloran, esperanza para los que dudan, fortaleza para los heridos y descanso eterno para quienes han partido a la presencia del Señor”, manifestó ante los presentes.
La ceremonia reunió a familiares de las víctimas y a miembros de la comunidad, quienes participaron en la misa y en el acto de bendición del lugar del siniestro. Según lo señalado por el obispo, la fe no elimina el sufrimiento humano, pero ofrece un fundamento de esperanza en medio del dolor.
