El papa León XIV presidió el Domingo de Resurrección en el Vaticano y, durante la bendición “Urbi et Orbi”, hizo un llamado global a la paz sin mencionar escenarios concretos de conflicto, en contraste con la práctica habitual de sus predecesores.
Mundo, 5 de abril de 2026 .— El papa León XIV encabezó este domingo las celebraciones de Pascua en la plaza de San Pedro, en el Vaticano, donde se congregaron más de 50.000 personas, según datos difundidos por la Agencia EFE. Tras la misa del Domingo de Resurrección, el pontífice impartió la bendición “Urbi et Orbi”, uno de los mensajes de mayor alcance de la Iglesia católica.
Durante su intervención, el papa realizó un llamado a la paz y expresó su rechazo a la guerra, aunque no mencionó conflictos específicos. Esta decisión marca una diferencia respecto a la tradición reciente, en la que los pontífices suelen referirse a focos concretos de tensión internacional en este tipo de mensajes.
León XIV instó a no adoptar posturas de indiferencia ni resignación frente al mal, el odio y los conflictos armados. En la misma línea, anunció la convocatoria a una vigilia de oración por la paz, prevista para el sábado 11 de abril en la basílica de San Pedro.
El enfoque adoptado contrasta con su mensaje de Navidad anterior, cuando sí hizo referencias explícitas a situaciones en Israel, Palestina y Ucrania, además de exhortar al diálogo en países de América Latina.
Antes de la bendición, el pontífice celebró la misa pascual ante decenas de miles de fieles en la plaza de San Pedro, donde también aludió a la necesidad de mantener la esperanza en un contexto marcado por conflictos y por lo que describió como prácticas que afectan los recursos del planeta.
Al concluir las celebraciones, León XIV recorrió la plaza y parte de la vía de la Conciliación en el papamóvil, donde saludó a los asistentes y realizó varias detenciones para bendecir a niños presentes en el lugar.
El llamado a la paz ha sido una constante durante las actividades de la Semana Santa en el Vaticano. En el Viacrucis celebrado en el Coliseo, las reflexiones, encargadas a un fraile de Tierra Santa, incluyeron referencias a la guerra, abusos de poder y situaciones de opresión, sin alusiones directas a conflictos específicos.
