En el vigésimo día de protestas en Bolivia, el presidente Rodrigo Paz presentó una serie de medidas y posturas orientadas a enfrentar la crisis política y social. Durante una conferencia de prensa de cerca de 50 minutos, el mandatario anunció la intención de reorganizar el gabinete ministerial, crear un consejo económico y social y promover un corredor humanitario para el traslado de alimentos, medicamentos y oxígeno.
La Paz, 20 de mayo de 2026 .— El jefe de Estado señaló que su administración necesita un gabinete “más ágil” y con mayor capacidad de atención a las demandas regionales y sectoriales. Indicó que la actual coyuntura requiere una estructura gubernamental con mayor cercanía a los conflictos sociales y a las organizaciones del país.
Entre los principales anuncios, Paz informó sobre la conformación de un “consejo económico y social”, instancia que reunirá a organizaciones sociales, sectores productivos, gremiales, transportistas y representantes regionales. Según explicó, este espacio buscará discutir políticas públicas y proyectos de ley de manera directa con el Gobierno. Añadió que las reuniones serán mensuales y que no participarán actores vinculados a actividades ilícitas.
El mandatario también afirmó que durante su gestión no habrá privatizaciones de empresas estratégicas. En ese marco, sostuvo que el país no necesita una ley de antibloqueos y remarcó que la prioridad debe ser el diálogo entre los distintos sectores.
En relación con las dificultades de abastecimiento reportadas en distintas regiones, Paz pidió a los sectores movilizados permitir un corredor humanitario. La solicitud incluyó el apoyo de la Iglesia Católica, la Cruz Roja, personal médico y organizaciones de derechos humanos para facilitar el traslado de insumos esenciales hacia las ciudades de La Paz y El Alto.
Durante la conferencia, el presidente reiteró que el diálogo continuará siendo una herramienta de su administración, aunque descartó conversaciones con sectores que, según afirmó, promueven hechos violentos o buscan interrumpir el orden democrático. Asimismo, señaló que existen actores vinculados a economías ilícitas detrás de algunos episodios de violencia registrados durante las movilizaciones.
Otro de los puntos abordados fue la relación diplomática con Colombia. Paz cuestionó declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la situación boliviana y sostuvo que esas posiciones representan un cuestionamiento a la democracia del país. Sus declaraciones se producen después de que Bolivia decidiera apartar a la embajadora colombiana.
En la parte final de su intervención, el mandatario afirmó que Bolivia atraviesa un “punto de inflexión” en el ámbito político e institucional. Según indicó, el país se encuentra en una etapa de transición hacia una relación más amplia entre el Estado y las organizaciones sociales y políticas.
