El Decreto Supremo 5652 mantiene sin cambios las tarifas de los combustibles durante 12 meses y establece que, una vez concluido ese periodo, los precios se determinarán mediante una fórmula vinculada a las cotizaciones internacionales y al tipo de cambio promedio. Además, autoriza un respaldo financiero de hasta Bs 1.000 millones para YPFB.
La Paz, 9 de julio de 2026 .— El Gobierno nacional oficializó este jueves el congelamiento de los precios de los combustibles por un periodo de 12 meses mediante el Decreto Supremo 5652. La medida garantiza que la gasolina especial y el diésel mantendrán sus precios actuales durante el periodo transitorio, mientras que, posteriormente, se aplicará un mecanismo de indexación basado en el comportamiento de los mercados internacionales y la cotización promedio del dólar.
El Decreto Supremo 5652 establece que los precios de los principales combustibles permanecerán invariables durante los próximos 12 meses. En ese periodo, la gasolina especial continuará comercializándose a Bs 6,96 por litro y el diésel a Bs 9,80, manteniendo el esquema vigente de precios administrados.
La norma dispone que, una vez concluido el periodo transitorio, los precios de los carburantes serán calculados mediante una fórmula de indexación que considerará el precio internacional de los combustibles y la cotización promedio del dólar, marcando un cambio en la metodología para la determinación de las tarifas internas.
El decreto también amplía el periodo transitorio previsto en el Decreto Supremo 5516, argumentando la necesidad de mantener la estabilidad de los precios durante un año adicional antes de implementar el nuevo mecanismo de ajuste.
Asimismo, la disposición alcanza a otros energéticos regulados, entre ellos el gas natural vehicular (GNV), el gas licuado de petróleo (GLP) y las gasolinas destinadas a la aviación, cuyos precios también permanecerán congelados durante el mismo plazo.
Como parte de las medidas de apoyo al abastecimiento, la norma autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a asignar recursos a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) por un monto de hasta Bs 1.000 millones. Estos recursos estarán destinados a cubrir el diferencial de costos asociado a la importación de crudo y combustibles, con el objetivo de garantizar el suministro en el mercado interno.
Con la promulgación del Decreto Supremo 5652, el Gobierno busca mantener la estabilidad de los precios de los combustibles durante el próximo año y asegurar el abastecimiento mediante respaldo financiero a YPFB. No obstante, la aplicación posterior de un sistema de indexación al mercado internacional representa un cambio estructural en la política de precios de los carburantes, cuyos efectos dependerán de la evolución de las cotizaciones internacionales del petróleo y del comportamiento del tipo de cambio.
