La delegación internacional sostuvo reuniones con sectores productivos, sociales e indígenas en La Paz y Santa Cruz. Sus conclusiones serán presentadas en Washington para analizar la situación política y social del país.
Santa Cruz, 30 de julio de 2026 . — Una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) concluyó este jueves su agenda de reuniones en Bolivia tras una serie de encuentros con representantes de sectores productivos, sociales e indígenas, en el marco de una evaluación sobre las consecuencias de los 53 días de bloqueos que afectaron al país.
El informe elaborado por la delegación será presentado ante el Consejo Permanente de la OEA, en Washington D.C., con el propósito de exponer los hallazgos sobre el impacto económico, social e institucional de la crisis.
La visita de la misión se desarrolló en las ciudades de La Paz y Santa Cruz, donde sus integrantes escucharon los testimonios y planteamientos de distintos actores involucrados en el contexto de las protestas. Según informó el Gobierno, el objetivo fue recoger información de primera mano para contar con una evaluación amplia e independiente de los acontecimientos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, explicó que la presencia de la delegación forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la presencia de Bolivia en los espacios multilaterales. Asimismo, señaló que el Ejecutivo decidió no participar en las mesas de diálogo sostenidas por la misión para preservar la imparcialidad del proceso.
«Nosotros no estamos participando de esos espacios para no generar ningún tipo de distorsión o sesgo, y para que puedan escuchar de viva voz de los actores cuáles fueron las motivaciones y efectos de las protestas», afirmó el canciller.
La misión fue encabezada por el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha. De acuerdo con las autoridades bolivianas, el envío de la delegación fue impulsado a partir de una propuesta presentada por el presidente panameño durante las gestiones diplomáticas realizadas en el seno del organismo hemisférico.
Durante su permanencia en el país, la comitiva sostuvo reuniones con representantes de organizaciones sociales, pueblos indígenas, sectores empresariales y otras instituciones, con el fin de recopilar diferentes perspectivas sobre el conflicto y sus efectos en la actividad económica, la gobernabilidad y la convivencia social.
El informe final será elevado al Consejo Permanente de la OEA, instancia que analizará las conclusiones de la misión y evaluará la situación boliviana en el marco de los principios democráticos y de cooperación regional que rigen al organismo.
Con la conclusión de esta visita, la OEA cierra una etapa de observación directa sobre uno de los episodios de mayor tensión registrados recientemente en Bolivia. Las recomendaciones y observaciones contenidas en el informe servirán como insumo para el debate que sostendrán los Estados miembros en Washington sobre la evolución de la situación política, social e institucional del país
