El Gobierno boliviano evalúa flexibilizar el límite de venta de diésel subsidiado para los sectores productivos, en medio del rechazo generado por el incremento del precio del carburante y las restricciones para su adquisición. YPFB planteó elevar de 120 a 300 litros el volumen que podría comercializarse bajo el esquema subvencionado.
La Paz, 25 de agosto de 2026 .— El presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, confirmó este martes que la posibilidad será analizada junto con el Ministerio de Hidrocarburos, ante las demandas planteadas por productores que consideran insuficiente el límite vigente.
“Hay una demanda de este límite de hasta 120 litros, que está establecido en la normativa. Podríamos revisarlo para que sea a partir de 300 litros y vamos a analizarlo en el Ministerio de Hidrocarburos”, explicó Daroca ante la prensa local.
La medida surge después de que el presidente Rodrigo Paz promulgara el Decreto Supremo 5676, mediante el cual el precio del litro de diésel pasó de 9,80 bolivianos a 18 bolivianos. Según la disposición gubernamental, el nuevo precio está dirigido a grandes consumidores de la agroindustria y la minería, con un consumo mensual de entre 20.000 y 120.000 litros.
El decreto también estableció que la carga directa de diésel al vehículo se limite a 120 litros, mientras que el abastecimiento en barriles o galones quedó restringido. Estas disposiciones generaron cuestionamientos entre sectores productivos, que demandan mayores facilidades para acceder al carburante.
Paralelamente, el Gobierno autorizó a empresas privadas y asociaciones de productores a importar combustible para consumo propio, con el objetivo de contribuir al abastecimiento del mercado interno.
Daroca señaló que las asociaciones que recurran a este mecanismo ya cuentan con exenciones tributarias que pueden reducir el costo de las importaciones.“Las importaciones que pueden hacer las asociaciones de productores para consumo propio ya están exentas de pagar el Impuesto al Valor Agregado e Impuesto a la Transacción, por lo tanto, con ese mecanismo las asociaciones podrían importar diésel mucho más barato”, sostuvo.
La apertura a las importaciones adquiere especial relevancia debido a la elevada dependencia boliviana de los combustibles provenientes del exterior. Actualmente, el país importa el 86% del diésel y el 56% de la gasolina que se comercializa en el mercado interno, mientras la producción nacional cubre solo una parte de la demanda.La eventual ampliación del límite subsidiado a 300 litros será definida tras el análisis del Ministerio de Hidrocarburos.
La decisión será clave para determinar si el Gobierno modifica las condiciones de acceso al diésel subvencionado frente a las demandas de los sectores productivos y a la necesidad de garantizar el abastecimiento de carburantes en el país.
