La Paz, 11 de noviembre de 2025.– El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos afirmó que Bolivia necesita importar un promedio de 320 cisternas por día para normalizar el abastecimiento de gasolina y diésel en el país. Actualmente, ingresan alrededor de 200 cisternas diarias, volumen que —según sus estimaciones— no cubre la demanda interna.
Ríos explicó que esa cantidad equivale a 9 millones de litros diarios de combustibles líquidos. Con un precio estimado de 0,80 dólares por litro en frontera, el país requeriría aproximadamente 2.600 millones de dólares para financiar las importaciones de 2026.
El exministro señaló que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atraviesa limitaciones financieras y que el Ministerio de Economía deberá asegurar los recursos necesarios para garantizar el suministro.
Asimismo, atribuyó el déficit energético a las políticas implementadas en las últimas dos décadas y planteó medidas estructurales para enfrentar el problema. Entre ellas, propuso permitir la participación del sector privado en la importación de combustibles, reducir de forma gradual el subsidio y aprobar una ley de incentivos destinada a promover inversiones en exploración y recuperación de campos menores.
Ríos sugirió que el Gobierno impulse esta normativa en un plazo máximo de seis meses para reactivar las inversiones en el sector hidrocarburífero.
