El país se ubica entre las pocas economías de América Latina y el Caribe con saldo comercial positivo en este sector estratégico, en un escenario internacional marcado por mayores costos y riesgos para la producción agrícola.
La Paz, 10 de julio de 2026. Bolivia registró un superávit en la balanza comercial de fertilizantes durante 2024, de acuerdo con un informe especial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que analiza los efectos económicos de las recientes tensiones internacionales y su impacto sobre mercados clave para la seguridad alimentaria.
El reporte de la CEPAL señala que la mayoría de los países de América Latina y el Caribe mantiene una posición deficitaria en el comercio de fertilizantes debido a su dependencia de las importaciones. En ese contexto, Bolivia y Trinidad y Tobago aparecen como excepciones regionales al presentar saldos positivos en este rubro.
Según los datos incluidos en el informe, Bolivia alcanzó un superávit equivalente al 0,1% de su Producto Interno Bruto (PIB) en la balanza comercial de fertilizantes durante 2024. Trinidad y Tobago registró un resultado superior, con un saldo favorable equivalente al 1,6% del PIB.
El desempeño boliviano ocurre en un contexto internacional complejo, caracterizado por el incremento de los precios de los fertilizantes, las interrupciones en las cadenas de suministro y los riesgos derivados de conflictos geopolíticos que pueden afectar la disponibilidad y el costo de insumos agrícolas esenciales.
La CEPAL advierte que la evolución del mercado de fertilizantes representa un desafío para las economías de la región, especialmente para aquellos países con una alta dependencia de las compras externas. La variación de precios internacionales puede trasladarse a los costos de producción agrícola y generar presiones sobre los productores y los consumidores.
En contraste con Bolivia, países como Paraguay, Nicaragua, Belice, Suriname y Brasil registraron déficits en este comercio, reflejando una mayor necesidad de importar fertilizantes para atender la demanda de sus sectores agrícolas.
El resultado destacado por la CEPAL está relacionado con la capacidad productiva y exportadora de Bolivia en el sector de fertilizantes, particularmente a través de la producción nacional de urea, un insumo fundamental para la agricultura.
El informe concluye que, aunque el superávit boliviano representa una ventaja relativa frente a otros países de la región, el comportamiento futuro del mercado dependerá de factores externos como los precios internacionales, la estabilidad de las cadenas de abastecimiento y la evolución de los conflictos que afectan al comercio global de materias primas.
