San Matías, en el departamento de Santa Cruz, registra seis asesinatos en las últimas tres semanas, en una escalada de violencia que las autoridades atribuyen a una disputa territorial entre organizaciones criminales brasileñas. El episodio más reciente ocurrió este viernes 14 de agosto, cuando un hombre murió durante una balacera dentro de una barbería.
Santa Cruz, 14 de agosto 2026 .— La ola de violencia comenzó el miércoles 29 de julio, cuando un grupo armado irrumpió en una vivienda de San Matías y abrió fuego contra cuatro personas. Tres de ellas murieron en el lugar, mientras que la cuarta resultó gravemente herida y falleció al día siguiente a consecuencia de los impactos de bala.
Un día después, el jueves 30 de julio, un contingente policial enviado a la zona para reforzar las investigaciones fue interceptado por un grupo armado. En el ataque murió el teniente Yerson Salazar. Los agresores se llevaron su cuerpo, que fue encontrado días después cerca de una pista clandestina.
Tras estos hechos, la Policía y las Fuerzas Armadas reforzaron su presencia en el municipio y ejecutaron distintos operativos destinados a identificar y detener a los responsables de los ataques. Varias personas fueron aprehendidas en el marco de las investigaciones.
El 3 de agosto, el Gobierno atribuyó el incremento de la violencia a una disputa por el control de territorios y rutas utilizadas para el tráfico de drogas entre dos organizaciones criminales brasileñas: el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC).
Según el entonces ministro de Gobierno, Marco Oviedo, ambas organizaciones se disputan un corredor utilizado por narcotraficantes para sacar droga hacia otros países. La ubicación fronteriza de San Matías, próxima a Brasil, convierte al municipio en un punto estratégico dentro de las rutas del crimen organizado.
Como respuesta al incremento de los hechos violentos, este jueves 13 de agosto las autoridades pusieron en marcha el plan “Frontera Segura”, que contempla operativos en zonas consideradas de riesgo y una mayor coordinación entre Bolivia y Brasil, incluido el intercambio de información para combatir al crimen organizado.
